Poesía, relatos y otros cielos

Los cuerpos también sueñanprisiones

Palabras que abren ventanas. Poesía y relatos de Alexx Galeaux para mirar el mundo desde otro cielo.

Perfil artístico
Alexx
Galeaux

Una vida entre palabras y música

Soy Alejandro G Vera y también firmo parte de mi obra como Alexx Galeaux. Escribo poesía y cuentos, canto y encuentro en la guitarra —especialmente en el jazz y el blues— otra manera de contar historias.

  • Escritor
  • Poeta
  • Cuentista
  • Músico
  • Guitarrista
  • Cantante
Obra literaria

Poesía que respira.
Cuentos que permanecen.

Dos territorios de una misma voz: la intensidad breve del poema y el universo abierto de la narración.

01 · POESÍA

Versos para abrir las jaulas

«El amor es un perro que mira al cielo, y de a ratos se rasca —para disimular—»
Leer mi poesía
02 · CUENTOS

Historias de otros mundos

Relatos, personajes y pequeñas puertas hacia aquello que la vida cotidiana no siempre deja ver.

Leer mis cuentos
Guitarra · voz · canciones

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jueves, 28 de noviembre de 2013

Cena extraña y bizarra (A Miki y su amiga Eugenia)

En un sofá desgarrado yacía ella mirando el cielo de su casa sin techo. Su vecino Omar la miraba libidinosamente. Omar era un obrero y sabía de sexo solo un poco más que lo que sabe un conejo o un perro en celo. Pero: ¿Cómo no idolatrar a una mujer desnuda? Hasta ese idiota lo sabía.

El amor perfecto era mirarla y descubrir lo secreto de la piel que no oculta y es, a la vez, el mejor disfraz. Ella era lúbrica y santa, sensual y divina. El cielo como un rayo la sirvió de flores en lo tibio del pecho y Omar saltó al encuentro ya sin ropa.

Fueron viejos y murieron solos. De aquel encuentro sólo quedó un retazo de la página que escribe Dios, o el ser ajeno a mí que es quien vigila. En ese manuscrito se leía:



"Contemplando a una mujer desnuda..."







Alejandro Gonzalo Vera

lunes, 23 de septiembre de 2013

Prosa: "La muerte de un pájaro"

-II-

Lo que ella pensaba era siempre: "La muerte, sed de mis labios", y reía porque la poesía le parecía cursi, o tal vez quería que yo lo creyera.
Una tarde la encontré desnuda en la plaza, la ropa era sueño de su voz cansada...
Como si fuera otra, me dijo: "La muerte, sed de sus labios"... Y yo, que a veces no entiendo a las mujeres, la abracé y la besé. Pero ella me rechazó y me dijo: "Idiota, tanto esperaste?"...

Qué se yo... hago lo que me sale...

"Soy luz entre las flores, luciérnaga, deidad de los pastos y el color de la noche."

Che flaca, vos decís que no te gusta la poesía pero te la pasas verseando...

"Eso es porque vos estás contando la historia me dijo y suspiró"...

Lo que ella era para mi era extraño. Nunca fuimos novios, solo nos besábamos, y charlábamos. Era nuestro deleite contemplar las lágrimas del otro. Cómo nos conmovían las palabras de la boca ajena y cercana...


"La encontraron muerta", me dijo mi tía. 

Qué? A quién?

A esa, tu noviecita, me dijo con voz de hija de puta...


No importa, dije. 

Y desde ese día digo no importa...

No importa...

No importa...

No importa...

No importa...

No importa...

No importa...

No importa...

No importa...

No importa...

No importa...


Pero sí importaba. "Mi boca, sed de sus labios", soledad para no volver...



Alejandro G. Vera